En un mundo empresarial cada vez más competitivo, es de vital importancia ser aún más productivo. De ahí, que el reto y los esfuerzos de pequeñas y grandes empresas, en la actualidad, se estén concentrando en cómo idear nuevas estrategias que les permita elevar los niveles de productividad.
Ante este panorama, las organizaciones están diseñando nuevos modelos de gestión basados en el uso de la tecnología, que además de permitirles estar a la vanguardia, crea importantes ventajas competitivas en el contexto actual y se constituyen en una valiosa herramienta para la consecución de objetivos corporativos.
Aumentar la productividad es una meta que involucra muchos aspectos internos y externos de la organización, independientemente de su tamaño, sector o core de negocio. Aunque el uso de la tecnología amplíe las posibilidades de estar algunos pasos más adelante de la competencia, debe conjugarse con variables como el recurso humano, donde resulta clave motivar el compromiso con los cambios y el tránsito hacia un modelo de gestión en el que la tecnología es el medio y la productividad es el fin.
Como lo expresa Claudia Canals y Oriol Carreras en el dossier Nuevas Tecnologías y Productividad, publicado por CaixaBank Research “Kevin J. Stiroh, vicepresidente de la Reserva Federal de Nueva York, en un artículo que cubre numerosos estudios clásicos que relacionan tecnología y productividad, concluía que las tecnologías de la información y comunicación (TIC) fueron una fuente importante en las mejoras de productividad estadounidense a finales de los noventa. Más recientemente, distintos análisis pronostican un aumento significativo de la productividad laboral de la mano de la IA a medio plazo. Accenture, por ejemplo, habla de ritmos de crecimiento económico global que podrían duplicar los actuales a mediados de la próxima década, gracias en parte a fuertes aumentos de la productividad laboral (de hasta el 40%) como consecuencia del uso de la IA: las nuevas formas de tecnología complementan la fuerza laboral, incrementando con ello su eficiencia”.
En este orden de ideas, se reafirma la teoría que la tecnología está íntimamente relacionada con la productividad, debido a que en determinados puestos de trabajo la automatización complementa al trabajador y simplifica procesos, constituyéndose en una herramienta importante para el crecimiento económico.
Para concluir, es válido resaltar los múltiples beneficios del uso de herramientas tecnológicas en los procesos de negocio, adicionales al incremento de la productividad:
- Obtención de informes y datos que facilitan la toma de decisiones
- Mayor competitividad y crecimiento económico
- Mejor comunicación tanto con audiencias internas, como externas
- Reducción significativa de costos operativos
- Calidad en el servicio y, por ende, mayor satisfacción de los clientes
- Mayores niveles de eficiencia en los procesos
En Business Alliance Group -BAG SAS-, somos expertos en soluciones tecnológicas que potencian la productividad en las empresas. Si necesita asesoría y acompañamiento en su proceso de implementación de herramientas tecnológicas, no dude en ponerse en contacto con nosotros y solicitar la asesoría y las pruebas de concepto requeridas, para comprobar la efectividad de nuestras soluciones.





